EL UNICORNIO




Todo apunta a que es posible que alguna vez existieron los unicornios, los cuales empezaron a ser leyenda en la Edad Media, cuando la caza masiva de estos bellos ejemplares los hizo escasear y convertirse en el centro de cuentos e historias.

La primera referencia escrita al unicornio se halla en la epopeya de Gilgamesh (2000 a.C.) y en el poema épico hindú “Mahabharata” (400 a.C.).

Hay referencias bíblicas y talmúdicas al unicornio en numerosos pasajes. El “Or Tajash” o la piel de animal multicolor que se hallaba cubriendo el Mishkán o Tabernáculo – según el Midrash- era de algún tipo de unicornio.

En la Septuaginta se lo conoce como Re’em que se hallaba descrito como un animal feroz, muy grande y con un cuerno en la frente. Como los traductores de la Septuaginta no sabían qué era le denominaron “monoceros” (unicornio en latín), pero la presencia del unicornio en el TaNaJ se puede ver en Job 39: 9-12, Números 23:22, Deuteronomio 33:17. (Algunos siglos después el Talmud extiende el “linaje” del unicornio hasta Adán y Eva).

El Targum Onkelos traduce Tajash “sas-gavna” que posteriormente el Talmud Babilónico elabora en (Rabi Iosef) Shabbat 28a “Sas-gavna, la palabra “Sas” viene del hebreo y significa alegría “gavna” significa colores. Su cualidad de arco iris trae alegría.”

Un comentarista más moderno Rav Menachem Kasher, dice que el origen de la palabra “sas-gavna” es arameo (eso también cree El Huerto del Nogal) siendo “sas” una oruga y “gavna” color. Se comprende que es un animal que irradia muchos colores como los que se ven en el tornasolado de una oruga. Observemos que el unicornio fue tema de debate entre los sabios talmúdicos: en el Midrash Tanjuma VI R. Yehudah y R. Nehemiah estaban en desacuerdo con la naturaleza del Tajash.

”Rabi Yehudah dijo: Era un enorme animal kasher del desierto y tenía un cuerno en frente y en su piel tenía seis colores de los cuales se hicieron las cortinas para el Tabernáculo.

Rabi Nehemiah dijo: Era una bestia milagrosa que fue escondida después de haber sido usada para el Tabernáculo. ¿Para qué era necesario crear semejante bestia? Está escrito que las cortinas del Tabernáculo tenían treinta cubitos de largo; y está escrito que las pieles del Tajash que fueron usadas para las cortinas también tenían 30 cubitos de largo. ¿Qué animal tiene piel de 30 cubitos de largo? Más bien fue un milagro momentáneo, que fue ocultado después de que existió.”

La concepción medieval de unicornio como de animal dotado de gran fuerza y fiereza, pudo ser debida, en gran parte, a que, en ciertos pasajes del Antiguo Testamento, la palabra hebrea Re´em fue traducida por los Setenta como monókeros y a la Vulgata por Unicornis o rhinoceros. Posteriormente San Gregorio y San Isidro completaron la leyenda.

El Talmud entiende que Re’em era el nombre de un animal tan grande que no pudo introducirse al Arca de Noé, y que debió asirse a ella mediante su cuerno. (Zeb. 113b; comp. B. B. 74b; Shab. 107b; Yalkut Shim’oni, ii. 97d, en donde figura que el Re’em tocaba las nubes).

Rabi Levi Itzjak de Berdichev, interpretaba el Tajash como una metáfora de las capas de significado detrás de las palabras de las personas. Tomaba el Tajash como algo poco atractivo e impuro por fuera, pero magnífico por dentro.

Muchas veces la magnificencia espiritual está oculta entre las vestimentas que pueden parecer no kasher.

Aparece en iluminaciones de manuscritos judíos, en pinturas en las sinagogas y posteriormente en elementos del ceremonial.

La criatura, imaginaria o no, conocida como unicornio se desarrolló ampliamente en el arte cristiano europeo ya que éste simbolizaba la pureza, la virginidad, el coraje y la velocidad.

Aristóteles también describe unicornios, el órix (especie de antílope) y el asno de la India.

Plinio lo describe como “fiera con cuerpo de caballo, cabeza de ciervo, patas de elefante y cola de jabalí, con un cuerno de dos codos de longitud y que mugía espantablemente”.

Si se aceptan como verdaderas las pruebas lógicas que se presentan. Por ellas podemos saber incluso la localización de esta especie: Europa, la India, Oriente Próximo, China y un poco en Japón.

Hubo entonces otro griego llamado Megasthenes, quien visitó la india cerca de 333 a.c. El escribió un resumen de lo que aprendió en la India en 4 libros a los que llamó Indica.

En estos libros dice haber oído acerca del unicornio por medio de los brahmanes (gente muy religiosa de la india).Ellos hablaban de el cartazoon que era similar al unicornio que describió Ctesias.

El cartazoon era del tamaño de un caballo, su pelaje era como grisáceo claro y su cuerno era de un solo color, negro, extremadamente fuerte y espirado. Su cola tenía la forma de la cola de los cerdos. Eran animales sumamente gentiles y de naturaleza solitaria que por lo general permanecían en las montañas de la india



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