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3/11/12

CONOCIENDO AL EGO




Hemos perdido la luz, y tenemos que volver a recuperarla porque está en nosotros, por siempre. Más que eso, hemos sustituido al  alma por el ego, el cual pretende ahora ser nuestro creador, nuestro consolador y nuestra fuerza. Pero no lo es, sino que es tan sólo un usurpador que con su estrategia inteligente ha conseguido apoderarse de nuestra voluntad, y la ha separado de nuestro Espíritu, al que ha tapado con su manto de miedo.

Utiliza la muerte, la enfermedad y el cuerpo con este fin, y con ello se ha apoderado también de nuestra vida y de nuestra función en ella. El ego ha recubierto nuestra innata luz espiritual con sus vibraciones densas y oscuras y la ha cambiado por una gran zona de sombra e ignorancia. 

El ego es, por tanto, un ancla terrenal que nos sumergió en el mundo, nos hizo olvidar lo que somos, y ahora nos impide volver también al sitio al que pertenecemos. Nos ha borrado los mapas y nos ha separado a unos de otros, pero especialmente nos ha separado de nosotros mismos y del alma, todo para su conveniencia. 

Estamos perdidos en el mundo del ego, pero ya va siendo hora de salir de él, de trascenderlo y retornar a nuestro origen, al hogar que es el Cielo. Para ello, antes debemos conocerlo bien, para darnos cuenta de que el ego no es nada. Así nos liberaremos de él, lo cual es nuestro trabajo aquí.

Por Carlos de Vilanova

22/9/12

CARTA DE FULVIO AL EGO




Te he encontrado en mi casa, en mis decisiones, en mi cama, en todas las lágrimas, en las sonrisas y en la ira, en las caricias que he dado por el camino, en mis sueños más profundos, ha sido un partido muy peligroso, mi vida tu juego, tu el dueño…

He tardado 30 años en quitarte tu espacio, y en cada momento te has mudado mas adentro, hasta convencerme de que te habías ido, otra ilusión de tu poderío, otro disfraz que nunca te quitas, me he sentido muy libre y feliz sabiendo que por fin te habías marchado, y al encontrarte en la esquina me has derrumbado, y empezar de nuevo a quitarte del medio, otra mentira que a nada a servido…

Hasta hoy querido ego, que te he pillado, mientras yo amaba, tu eyaculabas, me río y te quiero inseparable compañero, de todas las partes de Dios, tu eres el maestro, me cuentas de mi lo que yo todavía no sé, me haces sentir como un niño sin padre, me mueves, me pegas, cuando menos lo espero, ya no te juzgo, se porqué lo haces, te quiero, te amo, te buscaré en cada palabra, y te daré lo que pueda, cuando me hables, para que te sientas amado, comprendido y no juzgado, tu sabes quién soy, y ahora de ti se mucho, y seguirte será un placer para conocerme, lo que he venido a hacer lo haremos juntos, cuando te encuentre, será una gran fiesta, porqué tu me recuerdas lo que tengo pendiente, y, haremos de los 2 uno, mi parte divina y mi ego auto-existente...

budasfactory.com

18/6/12

EL EGO



El lema favorito del ego es “Busca que no encontrarás jamás lo que buscas”. Se preocupa por generarnos juicios condenatorios, pensamientos de ataque y defensa y es un maestro de la decepción. Su objetivo principal es controlarlo todo y creer que así todo está bien.

Los celos, la posesividad y el rechazo forman el núcleo de su existencia. El ego no tiene la menor duda de que el centro del universo es él.

Visto a través de los ojos del ego, mi identidad depende de las opiniones y juicios que los demás tienen de mí y opiniones que yo tengo sobre mí mismo. Mi identidad actual es vista como una prolongación de mi pasado.

Tenemos dos voces, la voz del ego y la voz de nuestro profundo ser. La voz del ego nos confunde, creemos que es la nuestra pero no lo es. Nuestra verdadera voz es la segunda y es menos audible por la invasión del ego. Tenemos que relajarnos y buscarla un poco, y surgirá, es más del corazón que de la mente. Una corazonada que debemos seguir.

El ego mira al perdón de modo ambivalente. Nos aconseja que perdonemos pero no olvidemos. La falta de perdón es la razón de ser del ego. Continúa justificando que hagamos juicios condenatorios porque su supervivencia depende de que tengamos una creencia mas firme en la realidad de la culpa, que en la del perdón.

La separación, la incertidumbre y el miedo es el juego del ego.Nuestro ego es muy hábil en el modo de diseñar su supervivencia. Y un elemento esencial para dicha supervivencia es el miedo., ya que sin el dejaría de existir. El miedo se basa en la percepción de que estamos siendo atacados.


La mente dominada por el ego es muy terca y obstinada. El ego bloquea nuestra conciencia. La perdida de confianza y la decepción son problemas personales e internos que proyectamos a los demás. Esto nos hace más responsables de todo cuanto nos sucede.

Debemos estar dispuestos a abandonar las necesidades de nuestro ego y a verlas como lo que realmente son: ilusiones.

¿Cómo podemos estar seguros de escuchar el consejo de nuestra Voz Interior y no del ego? Para ello habrá que tener desarrollada la intuición y haber aprendido a tener confianza en uno mismo. Por supuesto que esto no es fácil de obtener, pero tampoco un imposible.

El conocimiento de la verdad debe ser cultivado en todos los seres humanos.