MIS ANIMALES INTERIORES





Un viejo ermitaño, se refugiaba en la montaña para dedicarse a meditar y hacer penitencia. Un día una persona le preguntó:

— ¿Cómo puede tener tanto trabajo si vive en soledad?

Él contestó: — Tengo que entrenar a dos halcones y a dos águilas, tranquilizar a dos conejos, disciplinar una serpiente, motivar a un asno y domar a un león.”

— No veo ningún animal por aquí, ¿dónde están?

El ermitaño le dijo: — Estos animales que he dicho los llevamos todos dentro. Los dos halcones, se lanzan sobre todo lo que se les presenta, bueno y malo, tengo que entrenarlos para que se lancen sobre cosas buenas: Son mis ojos.

Las dos Aguilas con sus garras hieren y destrozan, tengo que entrenarlas para que se pongan al servicio y ayuden sin hacer daño: Son mis manos.

Los conejos quieren ir donde ellos quieran, quieren esquivar las situaciones difíciles, tengo que enseñarles a estar tranquilos aunque haya sufrimiento, problema o cualquier cosa que no me gusta: Son mis pies.

Lo más difícil es vigilar la serpiente, está encerrada en una fuerte jaula, pero ella siempre está lista para morder y envenenar a cualquiera que esté cerca, por ello tengo que disciplinarlos: Es mi lengua.

El burro es obstinado, no quiere cumplir con su deber, siempre está cansado y se niega a llevar su carga cada día: Es mi cuerpo.

Por último necesito domar al león, quiere ser el rey, el primero , el vanidoso, el orgulloso, se cree el mejor: Es mi ego.

Como ve tengo demasiado trabajo por hacer.”


Texto: Visto en Facebook

http://www.mariajosecastaner.com/entrenando-a-mis-animales-interiores/

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